Obtuvimos para nuestro cliente el reconocimiento de una incapacidad permanente total, asegurando el acceso a la correspondiente pensión. El proceso comenzó con la denegación inicial por parte del INSS, por lo que preparamos un recurso administrativo y, posteriormente, una demanda judicial. Aportamos informes médicos y periciales que acreditaban la imposibilidad del cliente para desempeñar su profesión habitual, logrando finalmente una sentencia favorable que garantiza su protección social y económica.