Defendimos a un cliente acusado de un delito leve de hurto, logrando la mínima sanción posible gracias a la presentación de atenuantes y pruebas favorables. Desde el inicio, estudiamos el expediente y recopilamos pruebas que demostraban la ausencia de intención dolosa y la colaboración del cliente con las autoridades. Durante el juicio, argumentamos la existencia de circunstancias atenuantes y conseguimos que la sanción impuesta fuera la más leve contemplada por la ley, evitando consecuencias más graves para el cliente.